Angel Barrios



Detalles



DS - 0124
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13 €

Angel Barrios
Obras para Piano - Canciones


Esteban Sánchez
Fernando Turina
María José Montiel
Miguel Laiz


ANGEL BARRIOS

 

CD 1

OBRAS PARA PIANO / PIANO WORKS

1. VOLANDERO (Bulerías) 3'

2. ALCAICEUTA (Farruca) 2' 40"

3. EN LAS CUEVAS DEL DARRO 2'

4. GUAJIRAS 2' 50"

5. SUITE "LA SUERTE" 7' 05"

-Preludio

-Soleá

-Zapateado

6. SUITE "SEGUIDILLA GITANA" 6' 35"

-Seguidillas del velatorio

-Zacateque

-En la romeria del rocio

ESTEBAN SÁNCHEZ, piano.

 

7. ALBAYCINERA (Danza Andaluza) 3' 09"

8. ANGELITA (Tango) 3' 44"

9. JUANELE (Garrotín) 2' 19"

10.-LOS TELARES DEL ALBAYCIN 7' 07"

11.-LA RONDA 3' 04"

12.-LA DANZA DE LA CAUTIVA 3' 47"

13.-EL MADROÑO (Bolero Andaluz) 2' 01"

14: AMANECER EN GRANADA 7' 08"

DANZAS GITANAS

15. Zambra 3' 41"

16. Tango 2' 48"

MIGUEL LAIZ, piano.

 

CD 2

CANCIONES /SONGS:

"LA LOLA SE VA A LOS PUERTOS":

1. PRELUDIO 3' 17"

2. PETENERA 2' 46"

3. OJITOS DE TERCIOPELO 4' 35"

4. LA CANCION DE LA FRAGUA 4' 36"

5. LA NOVIA DEL AIRE 3' 03"

6. HECHIZO Y NOSTALGIA 3' 53"

 

"ABEN HUMEYA":

7. Danza arabe 2' 54"

8. Trova 2' 29"

9. villancico 1' 40"

10. CON PUÑALES DE CARIÑO 2' 43"

11. SIN ESTRELLA Y SIN CIELO 2' 08"

12.-ELISITA 2' 41"

13.-DICES TU (Chotis) 2' 54"

14.-NOCHE 4' 39"

15.-MAÑA DE LUZ Y FUEGO 3' 31"

16.-RECUERDA 2' 23"

MARIA JOSE MONTIEL, soprano.

FERNANDO TURINA, piano.

 


Acerca del disco

ANGEL BARRIOS (1882-1964)

Llega tarde, al gran público, pero lozana y fresca, la música del granadino Angel Barrios Fernández. Su indolencia, holgura, y su independencia le liberó de la servidumbre del profesionalismo siendo un músico de cuerpo entero que derrochó inspiración.

Nace Angel Barrios en el corazón mismo de la Alhambra granadina. Corre el año de 1882 en plena floración de la Generación del 98 español, tan pródiga en grandes artistas. Un año después de Picasso, seis después de Falla, y el mismo año en que nace Stravinsky.

De larga tradición familiar, el culto y cultivo de la guitarra en su vertiente popular que cultiva su padre Don Antonio Barrios Tamayo, destacada personalidad, amigo y mesonero de los grandes artistas y músicos que van desde Albéniz, asiduo residente amigo, al mismo Stravinsky, pasando por los grandes pintores nacionales como Zuloaga, Regoyos, Rusiñol, Palmer, y escritores amigos como D'Ors, Gómez de la Serna, Pérez de Ayala, Unamuno, y de casi diaria asistencia, de Federico, íntimo de Angel-Angelito para él, la vida de éste, desde niño, está condicionada a esas presencias y amigos.

Fue Don Antonio, llamado El Polinario, continuador de la tradición guitarrística granadina que arranca en el siglo XIX en la figura de Francisco Rodriguez Murciano, el amigo de Glinka en las estancias de este entre 1832 a 1835. De esa insólita Granada y tradición musical se sustancia no solo la vocación de Angel Barrios, sino su musa constante. Sobre todos, el gran Albéniz, asiduo residente en la Alhambra, y cuyas improvisaciones prodiga ante el asombro del niño y mozo, estableciéndose así una amistad definitiva a pesar de la diferencia de edad.

Guitarrista nato, bebe en el manantial inagotable del andalucismo y Granada. Pero su inspiración es tan desbordante que le hace decir a Falla, su amigo y compadre aquello de que "Si yo tuviera la décima parte de la inspiración de que Dios le ha dotado, yo sería uno de los grandes de la historia de la Música", palabras que en Falla, riguroso y justo, tienen el peso de una ley.

Viajó desde mozo con su trío Iberia -guitarra, bandurria y laúd-, actuando ante la corte inglesa y el rey Eduardo VII, pero sus más deslumbrantes éxitos los logra en el Paris de comienzos de siglo, cerca de Albéniz, que vive sus últimos años junto al mozo granadino y su Trío Iberia -homenaje a los Cuadernos- de cuyas transcripciones a guitarra y trío hacen sus programas de conciertos. Allí, de la mano del pintor Zuloaga actúa en los estudios de Rodin y de Degas, las más altas figuras del arte de esa hora en Francia. Perteneció al grupo íntimo de Federico García Lorca y la Tertulia granadina del Rinconcillo, y fue Angelito, como le llamaron, el que iluminó con su guitarra, junto a la de Manuel Jofré y Andrés Segovia, las noches interminables en las estancias de la Alhambra, la segunda casa del grupo, como lo fuera de Albéniz. Angel Barrios representa la culminación de la gran escuela guitarrística en su pureza popular sin concesiones folklóricas frívolas.

En sus años madrileños, Barrios junto a Federico, que se aloja en la misma fonda, y los granadinos Juan Cristóbal, Manuel Angeles Ortiz, Ismael González de la Serna y Melchor Fernández Almagro -Melchorito para ellos- triunfa con sus colaboraciones y óperas en colaboración con Conrado del Campo, los hermanos Machado y la tertulia de Pombo, con Gómez de la Serna nada menos. Pero Barrios es un músico intimista, individualista y "!El individualismo es -dice Falla-, a mi modesto sentir, una de las primeras virtudes que deben exigirse al artista creador!". Por ello, esta obra pianística, estas canciones, que fueron repertorio íntimo de su genial improvisismo entre sus amigos de Granada, nos llegan con el retraso, en el tiempo, pero la lozanía de las "Primeras Canciones" de su amigo Federico, o el retrato que le hace su querido Manuel Angeles Ortíz, cubista ya, en los años de la primavera cultural granadina.

Es música popular y eterna. De Barrios dice el gran maestro de maestros, y gran músico Juan Alfonso García que "su mayor mérito es haber permanecido músico del pueblo y para el pueblo sobre su acreditado bagaje de aristocracia popular".

Cuando muere casi ciego, el 26 de Noviembre de 1964, apenas si su obra última está ordenada. Por eso, la Junta de Andalucía, en su loable labor de recuperar los valores propios, nos entrega ahora, con la obra pianística y vocal del músico granadino, un capítulo más en la recuperación de la historia de nuestro arte andaluz y universal.

Manuel Orozco.